Categoría: Brand review

  • La  copa de la moda

    La copa de la moda

    Tiempo de lectura: 2min.

    Por Antonio Adsuar

    Dr. en filosofía

    Un nuevo espectáculo pugna por hacerse con tu pantalla.

    Las guerras culturales contemporáneas siguen la lógica de un “what’s next” espasmódico, incesante.

    Se organizan, sobre todo, a través de imágenes.

    En su muy citado texto “La sociedad del espectáculo”, el galo Guy Debord nos brindó algunas pistas antropológicas cruciales.

    El show no es una categoría parcial, es una forma de organización social total.

    Alrededor del evento mágico se articula todo lo humano.

    ¿Cómo se relaciona la moda con esta lógica ineludible?

    Las marcas tratan de dominar la conversación, de insertarse en el relato sirviéndose de sus prendas y complementos.

    El imperativo de generación de imágenes continuas con las que Dior, Ferragamo, Yves Saint Laurent, Loewe y las demás invaden nuestra realidad-pantalla, se convierte una pesadilla propia de Sísifo.

    Llegados a este punto, cabría preguntarse: ¿qué tipo de espectáculo es el predominante en nuestra sociedad actual?

    Sin duda la respuesta es evidente: el deporte.

    Cada día nos asalta la pregunta: ¿qué competición deportiva va a dominar la conversación los próximos días?

    Pasado Roland Garros, las activaciones de marca han de colonizar el mundial de football 2026.

    Cada enseña debe hacer un esfuerzo por asociarse a los neo-dioses del balompié.

    Imagen tomada en Zara, Junio 2026

    Messi, Cristiano, Halaand devienen héroes, crean mitos, fundan nuevas religiones.

    Las casas de moda que los vistan se coronarán con ellos.

    ¿Qué marca será la campeona de mundo?: Adidas, Puma, Nike, también pelean por la gloria.

    En nuestras curiosas sociedades-pantalla, moda, espectáculo y deporte se funden en un cosmos simbólico clave que da sentido al mundo fabuloso y reencantado del siglo XXI.

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  • La arruga filosófica de Adolfo

    La arruga filosófica de Adolfo

    Tiempo de lectura: 2min.

    Por Antonio Adsuar

    “Escribir me dio la energía para resistir todo”.

    Me identifico con esta frase que Adolfo Domínguez vierte en una conversación con su hija Adriana en el transcurso del documental que recoge su trayectoria empresarial, titulado “El eco de otras voces”.

    Adolfo, su empresa, su marca, siempre me han transmitido algo singular.

    Su excelsa e intrigante frase “La arruga es bella”, lanzada al mundo en una campaña de 1982, no sitúa ante una moda con trasfondo, ante un pensamiento hecho estilo.

    Me da la impresión de que a Adolfo le gusta pensar la moda.

    ¿Qué quiso significar “la arruga es bella”?

    En un mundo hiperobsesionado por la juventud, que idolatra sin concesiones a la adolescencia, afirmar que lo arrugado, que lo imperfecto, que lo viejo, es hermoso nos resulta chocante.

    Adolfo asevera, con ese acento gallego y esos gestos suyos tan característicos, que la arruga es lo normal, lo simple, lo real.

    Según el creador-empresario, un rostro viejo es infinitamente más poderoso que uno joven.

    Interesante aseveración, que nos golpea como un puñetazo filosófico y nos hace reflexionar.

    El estilo que Adolfo Domínguez lleva 50 años defendiendo(la enseña vio la luz en 1976) reivindica lo inmarcesible.

    En otra reciente campaña protagonizada por el célebre luchador hispano-georgiano Ilia Topuria, se nos enfrenta a la siguientes sentencias:

    “Ten una voz”

    “Resiste en ella”

    Para acabar concluyendo con un slogan-manifiesto sorprendente:

    “Sé más viejo”

    Larga vida a Adolfo Domínguez, apoyemos y protejamos la moda de autor con valor y sustancia.

    Adolfo es diferente.

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  • Carolina Hererra: caracter anglo-latino

    Carolina Hererra: caracter anglo-latino

    Tiempo de lectura: 2min.

    Por Antonio Adsuar

    ¡Ay la identidad!, que cuestión más importante y escurridiza.

    Las personas, los colectivos, los países y naciones y también las marcas poseen una.

    En nuestra micro-cápsula de hoy nos aproximaremos a la personalidad de marca analizando el carácter de una enseña destacada y compleja: Carolina Herrera.

    La fundadora que da nombre a esta casa de moda nació en Venezuela pero desarrolló su trabajo en Nueva York.

    La mezcla de lo hispano-latino y lo estadounidense-neoyorkino está por lo tanto en su ADN, configura su esencia.

    En nuestra actualidad más inmediata, en este incierto marzo de 2026, defender la esencia plural de un Estados Unidos muy influido por lo hispánico es tan vital como polémico.

    Sirva una muestra actual como ejemplo: Bad Bunny reivindicó recientemente lo latino-hispánico en el momento cumbre de la cultura-espectáculo de EEUU: el show del medio tiempo de la sacrosanta Super Bowl.

    El gesto del «conejo malo» converge con la reivindicación cultural que representa Carolina Herrera, que pone en valor su singular personalidad basada en la fusión anglo-latina.

    El uso profuso que hace esta marca de los rojos intensos, su apuesta por las pasiones, por una sensualidad reafirmada y por una feminidad fuerte y desinhibida, sin duda se relacionan con elementos identitarios asociados a lo español-latino como el flamenco, los toros, la fiesta y el hedonismo extrovertido.

    Desfile de CH en Madrid (fuente: ABC)

    Por tanto no es casual, evidentemente, que Carolina Herrera eligiera la plaza Mayor de Madrid este pasado septiembre de 2025 para presentar por primera vez su colección fuera de NYC.

    La compleja identidad de marca que caracteriza a Carolina Herrera se articula de esta manera entorno a la fusión de lo hispano-latino con lo estadounidense, poniendo énfasis en el sofisticado cosmopolitismo neoyorquino.

    CH nos fascina con su personalidad efusiva, compleja y múltiple, ¿alguien da más?

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