
“Des goûts et des couleurs, on ne discute pas”, afirman los franceses. Esta frase da a entender que las preferencias estéticas y las referidas a los placeres son irracionales, personales, únicas e inexplicables.
El sociólogo galo P. Bourdieu no está en absoluto de acuerdo y desplegó un libro importante y denso llamado “La distinción” (1979) para fundamentar su postura.
Este pensador quería defender un tesis clara: la clase social a la que pertenecemos determina nuestras elecciones, somos mucho menos libres de lo que creemos.

En realidad, como sabemos, las élites organizan sus deleites y preferencias para destacarse, para mostrar a todos que son mejores que los demás.
¿En qué prácticas se concreta esta mentalidad?: por ejemplo, en la elección de la indumentaria, en los deportes que practican, en la cuidada selección de comida y bebida a la que se dedican los supuestamente superiores.
Además, solo los más ricos pueden pagar el dinero necesario para destacar por encima de los demás.
Por lo tanto, las clases altas están mandando un mensaje al resto: “yo puedo permitirme esto y tú no. Por lo tanto, soy mejor que tú”.

Sin embargo, no todo es tan sencillo y evidente.
No somos libres de elegir realmente nuestros gustos
Los más acaudalados han generado toda una serie de narrativas a través de la historia para hacer pasar sus gustos más refinados por naturales.
Quieren hacer creer a aquellos que los observan que son, de alguna manera, “los elegidos”, que de forma innata ellos saben aquello que es excelente, egregio, sobresaliente, excelentemente mágico.
¿Cómo se concretan estas estrategias en el cosmos-moda?

Lógicamente los ultra-ricos adquieren ropa cara, la muestran a través de la exhibición de la marca o, más recientemente, comunican su estatus mediante el “quiet luxury”, ostentando prendas y accesorios costosos pero no tan llamativos, que, no obstante, sí pueden ser reconocidos por sus pares, por los happy few.
Comprender este mecanismo sociológico, que ha funcionado desde hace milenios, nos permitirá descifrar mejor el momento-moda actual, entender las tendencias más adecuadamente.
El supuesto gusto superior/natural de las élites no existe
Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar
Dr. en Filosofía y fundador de PensarlaModa.com
Blog Ola moda



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