La moda, hermana del engaño

Tiempo de lectura: 2 min.

Por Antonio Adsuar

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda»

«El hábito no hace al monje»

Los refranes populares lo señalan, la moda es acusada a cada instante.

Frívola, superficial, vanidosa…¿alguien da más?

La tradición filosófica de occidente, tan preocupada por la esencia, por el ser profundo de las cosas, también ha vilipendiado por siglos nuestro cosmos-moda.

No obstante, esta mirada despreciativa no es justa ni completa.

No todo es Platón, no todo es Aristóteles.

La realidad no es pétrea e inmutable, ya lo proclamó Heráclito.

La moda, con sus ciclos, recoge otra dimensión del mundo: todo cambia, nada es único ni eterno.

La razón no lo es todo y la moda no miente al permitirnos experimentar, estetizar.

¿Acaso es la emoción menos real que la razón?

Dejemos atrás el pensamiento simplista, no nos obsesionemos por las verdades ocultas del ser.

La moda no es hermana del engaño, no ataquemos su belleza efímera, mutable.

La moda es como la vida.

¿Aceptaremos el reto de Nietzsche y trataremos de disfrutarla en su cambiante y alegre excitación?

La moda nos permite acercarnos con otra mirada al mundo, ¿despreciaremos lo bello por no ser totalmente real?

¿Te ha gustado el artículo?🌊solo clica y comparte🌊

¡Únete a nuestro newsletter!🌊

Suscribir

* indica que es obligatorio

Intuit Mailchimp

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *