
Las tendencias, cambiantes y fulgurantes, nos dirigen a alguna parte desconocida, nos inclinan hacia el futuro.
La moda vive del cambio, de la mutación fugaz y veloz, de la tendencia-que-lleva-a-tendencia.
En la era de internet y del «ultra fast fashion», la sociedad se ha acelerado increíblemente y las micro-tendencias se multiplican.
No han nacido aún y ya están pasadas de moda, «out of date«.
¿Cómo surge un tendencia?, ¿Dónde se crea?, ¿Quién la defiende primero?

Los sabios ojeadores de Zara, ocultos en una concurrida avenida de Tokio, escudriñan el ahora en busca de respuestas.
La moda vive del cambio, que es fugaz y veloz
Determinar en qué punto crítico una ola de estilo, una propuesta concreta, puede ser aprovechada para poner en el mercado prendas que surfeen la tendencia y la acaben explotando, puede ser crucial para hacer una buena temporada primavera-verano.
¿Cuándo esta atracción, que está a punto de devenir “mainstream”, va a explotar?, ¿Cuándo se está desvaneciendo y hay que abandonar el barco, dejar de producir en base a este “hype” que ya se extingue?

Colores, formas, tejidos, accesorios...todos tratan de captar el «mood», de llegar los primeros al “what’s next” más radiante.
Esta micro-reflexión sobre las tendencias nos pone de nuevo ante una clave evidente: en la moda la gestión de los tiempos, la comprensión del “zeitgeist”, es vital.
¿Cómo puede la moda surfear el cambio y capturar el tiempo?
Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar
Dr. en Filosofía y fundador de pensarlamoda.com
Blog Ola moda



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