La moda reencantada

Tiempo de lectura: 2 min.

Un día fue amaneciendo el mundo y la magia se había ido.

¿Cómo pudo suceder? El proceso fue descrito con notable éxito por un sociólogo clásico, Max Weber.

Este pensador alemán, que divulgó sus ideas fundamentalmente en la segunda mitad del siglo XIX, nos explicó cómo a partir de la ilustración (que surgió en el siglo XVIII) la gente dejó de dar sentido al mundo a través de los dioses, del destino y de lo inexplicable.

La ciencia dio el poder a lo racional y Dios murió tras escuchar el grito de Nietzche. Todo se volvió frío y la naturaleza fue comprendida a partir de leyes universales inmutables.

No obstante, como sabemos, no es posible ni divertido reducir lo real a lo racional.

Las ideas frías ilustradas pronto generaron un contraataque, conocido como romanticismo.

Gracias a este movimiento, lo salvaje, lo irracional, lo pulsional, fue liberado de nuevo.

El hombre se resistió a vivir aherrojado por el corsé de lo puramente lógico.

Y, a partir de este impulso neo-emotivo, el mundo se reencantó y la moda volvió a cobrar sentido.

Lo irracional es bello, la moda es puro deseo, total fantasía.

Las ganas de vivir siempre luchan contra la muerte y nuestras prendas y accesorios impulsan nuestros sueños hacia el infinito.

Nunca debemos olvidar que si producimos moda no estamos vendiendo ropa, estamos activando anhelos.

Apreciemos todo lo bueno que la razón y la ciencia nos traen, pero nunca dejemos de desear intensamente. En la moda encontraremos la mejor aliada para imaginar nuestro mejor porvenir.

Con el reencantamiento del mundo, lo mágico renació y la moda volvió al centro de la vida

Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar

Dr. en Filosofía y fundador de pensarlamoda.com

Blog Ola moda

¡Únete a nuestro newsletter!🌊

Suscribir

* indica que es obligatorio

Intuit Mailchimp

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *