
“¿La moda?, no me interesa. Hay cosas más importantes en las que pensar; además, ese mundillo está lleno de frívolos, de egocéntricos. Todo son apariencias en la moda, es un universo muy superficial”.
Es muy probable que te suenen estas palabras, las has escuchado muchas veces.
Frente a esta visión simplista y despreciativa, el sector de la moda debe revindicar su importancia económica, pero también cultural.

El cosmos-moda, como afirma el sociólogo francés Lipovetsky, aporta a nuestras sociedades valores tremendamente positivos y relevantes.
La moda nos prepara para el cambio, nos abre a lo nuevo, nos ayuda a expresarnos.
El sector de la moda debe reivindicar su importancia cultural
Reflejamos con nuestra forma de vestir una pluralidad social que es nuestra esencia.
La civilización occidental, como nos enseñó el filósofo austríaco Karl Popper, es diferente porque es abierta. Hemos construido, tras luchas de siglos, un entorno humando basado en la libertad, la posibilidad de crítica al poder, la democracia y la tolerancia.
Moda y sociedad abierta, pongamos en valor este tándem virtuoso.
Cuando se dan formas de organización colectiva cerradas, las élites y el Estado nos dicen cómo tenemos que pensar, no obligan a vestir de una determinada manera, no coartan y restringen.
La civilización occidental nos permite ser nosotros mismo en comunidad, unirnos en la diversidad.

La moda juega un papel importante, permitiendo y potenciando esta visión del mundo: nos permite auto-definirnos, expresarnos con mil colores y formas y reconocer en nuestras calles estilos, razas y culturas diferentes.
En definitiva, reafirmemos con claridad el valor cultural de la moda. Solo así la sociedad comprenderá que no solo vendemos prendas, sino que también posibilitamos cada día la construcción de una sociedad más plural, libre y mejor.
La moda permite construir una sociedad más abierta
Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar
Dr. en Filosofía y fundador de pensarlamoda.com
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