Categoría: Blog ola moda

  • Bourdieu y los happy few

    Bourdieu y los happy few

    Tiempo de lectura: 3 min.

    “Des goûts et des couleurs, on ne discute pas”, afirman los franceses. Esta frase da a entender que las preferencias estéticas y las referidas a los placeres son irracionales, personales, únicas e inexplicables.

    El sociólogo galo P. Bourdieu no está en absoluto de acuerdo y desplegó un libro importante y denso llamado “La distinción” (1979) para fundamentar su postura.

    Este pensador quería defender un tesis clara: la clase social a la que pertenecemos determina nuestras elecciones, somos mucho menos libres de lo que creemos.

    En realidad, como sabemos, las élites organizan sus deleites y preferencias para destacarse, para mostrar a todos que son mejores que los demás.

    ¿En qué prácticas se concreta esta mentalidad?: por ejemplo, en la elección de la indumentaria, en los deportes que practican, en la cuidada selección de comida y bebida a la que se dedican los supuestamente superiores.

    Además, solo los más ricos pueden pagar el dinero necesario para destacar por encima de los demás.

    Por lo tanto, las clases altas están mandando un mensaje al resto: “yo puedo permitirme esto y tú no. Por lo tanto, soy mejor que tú”.

    Sin embargo, no todo es tan sencillo y evidente.

    No somos libres de elegir realmente nuestros gustos

    Los más acaudalados han generado toda una serie de narrativas a través de la historia para hacer pasar sus gustos más refinados por naturales.

    Quieren hacer creer a aquellos que los observan que son, de alguna manera, “los elegidos”, que de forma innata ellos saben aquello que es excelente, egregio, sobresaliente, excelentemente mágico.

    ¿Cómo se concretan estas estrategias en el cosmos-moda?

    Lógicamente los ultra-ricos adquieren ropa cara, la muestran a través de la exhibición de la marca o, más recientemente, comunican su estatus mediante el “quiet luxury”, ostentando prendas y accesorios costosos pero no tan llamativos, que, no obstante, sí pueden ser reconocidos por sus pares, por los happy few.

    Comprender este mecanismo sociológico, que ha funcionado desde hace milenios, nos permitirá descifrar mejor el momento-moda actual, entender las tendencias más adecuadamente.

    El supuesto gusto superior/natural de las élites no existe

    Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar

    Dr. en Filosofía y fundador de PensarlaModa.com

    Blog Ola moda

    🌊solo clica y comparte🌊
  • La contradicción Saint Laurent

    La contradicción Saint Laurent

    Tiempo de lectura: 3 min.

    “El ser es inmutable«, dijo el filósofo clásico griego Parménides.

    “Todo fluye”, le respondió su contraparte, Heráclito de Éfeso.

    Muy a menudo, en el cosmos-moda, observamos en la semi-distancia la lucha de un nuevo director creativo por ser Parménides y Heráclito, todo en uno, cual Jano.

    ¿Cómo ajustarse a los tiempos, cómo seguir las modas de la moda, cómo actualizarse para seguir creando respetando sin embargo la tradición de la gran “maison” que te han encomendado?

    El ser permanece, es guardián del legado, contiene la esencia de la marca, del estilo, de una cierta mirada única que un día nació.

    Lo fluido es divertido, adaptable, contemporáneo, cambiante, ajustable, dinámico.

    Atemporal pero actual: ¿imposible pero cierto?

    Todas las propuestas-moda parecen afirmar lo mismo, caen una y otra vez en la misma contradicción: nuestras prendas son atemporales, pero actuales, “up-to-date”.

    ¿Cómo es posible?

    La atemporal no puede representar, por definición, la última tendencia.

    Lo que se lleva hoy no puede estar fuera del tiempo, ser intemporal e inmarcesible.

    El cambio es permanente.

    ¿Se puede acertar a conciliar estas tensiones conceptuales y filosóficas poniendo en juego un equilibrio sutil y quasi imposible entre modernidad y herencia?

    Contradicción Saint Laurent: debo ser fiel al legado y cambiarlo todo

    Cada día, miles de personas del sector de la moda intentan navegar este problema seminal, radical, irresoluble en esencia.

    Aquellos que, en virtud de su talento, consigan adaptarse a la moda del hoy manteniendo ese “je ne se quoi” tan especial que un día un creador genial alumbró, serán los que tengan éxito.

    Yves Saint Laurent dijo preferir con mucho el estilo (permanente) a la moda (pasajera), ¿Cómo, no obstante, quedarse solo con uno de los dos?

    Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar

    Dr. en Filosofía y fundador de PensarlaModa.com

    Blog Ola moda

    🌊solo clica y comparte🌊
  • El desfile como ritual

    El desfile como ritual

    Tiempo de lectura: 2 min.

    La moda es mar. Así titulamos en PensarlaModa.com nuestro manifiesto.

    Porque la moda, si observamos bien, si dirigimos la mirada más allá de las superficiales olas, es un océano profundo, lleno de significados.

    La moda es muchas “emes”, la moda es magia. Y todo cosmos mágico necesita de rituales esenciales.

    Uno de los momentos clave en los que la esencial intangible del espíritu de la moda se manifiesta y aparece entre nosotros en toda su carismática presencia es sobradamente conocido: todo cambia durante el desfile.

    El filósofo coreano-alemán B.C. Han nos lo advirtió: en una sociedad hiper-racionalizada los instantes de culto, en los que lo inusual e inefable se manifiesta, son cada vez más escasos.

    El carisma de la moda se manifiesta en el momento mágico del desfile

    Los nervios, las semanas de preparativos. Todo está programado al milímetro. No obstante, al mismo tiempo todos saben que lo que va a suceder es caótico, incontrolable, y por ello, valioso y único.

    Se van deshilando las propuestas del diseñador y el hechizo toma forma.

    Solemnes, los modelos avanzan. La música, la expectación, la emoción se acompasan.

    Los desfiles son tiempos-rito, instantes seductores e irrepetibles, que nos recuerdan que la moda es deseo, irracionalidad nietzscheana etérea e inmortal.

    Es, ahora y siempre, en el desfile, donde la moda se sabe mágica y nos transporta, a golpe de pasarela, a un más allá mejor.

    En el rito del desfile la moda lanza su hechizo de deseo

    Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar

    Dr. en Filosofía y fundador de PensarlaModa.com

    Blog Ola moda

    🌊solo clica y comparte🌊
  • ¿Vistes o te visten?

    ¿Vistes o te visten?

    Tiempo de lectura: 3 min.

    Yo sin duda me visto, a mí no me visten. Yo tengo mi propio estilo, a mí nadie me impone nada. No es lo que tengo, es lo que soy”.

    Todos (o casi todos) responderíamos de esta forma, con mayor o menor rotundidad, a la pregunta: ¿Vistes o te visten?

    En una era marcada por el híper-individualismo, sería difícil de aceptar para nuestro egos proyectados la idea de que “nos visten”, de que deciden por nosotros…pero, ¿está todo tan realmente claro?.

    Aquellos que lanzaran un rotundo “sí” afirmarían que ellos lo que buscan es sentirse bien consigo mismos, estar cómodos, identificarse con su estética.

    No obstante, como ya Aristóteles nos indicó, el hombre es sobre todo un ser social.

    ¿Vistes o te visten?: That is the question

    A mi modo de ver, nos vestimos también para que los otros nos respeten, para proyectar una imagen determinada, para encajar en una tribu (urbana o no urbana), para que aquellos que se relacionan con nosotros cotidianamente y aquellos que solo nos observan pasajeramente de soslayo en el metro nos perciban y conciban de una manera.

    Como dijo el psicólogo J.Flügel, cuando me visto pienso en cómo me verán los otros y esa auto-imagen reflejada en los demás cambia a su vez cómo me veo a mi mismo, cómo me siento cuando me pienso.

    Si reflexionamos un poco podremos entender con más claridad las complejidades de estas “identidades a través del espejo social” que vamos construyendo, seamos conscientes de ello o no.

    ¿Es posible no comunicar con tu atuendo cuando te lanzas al teatro del mundo?

    La respuesta evidente es no, por mucho que el sujeto narcisista se vista desde una auto-afirmación del yo cuya vertiente social no ha comprendido.

    Hemos de añadir una constatación adicional, evidente para cualquiera que entienda el sistema-moda actual: casi casi nadie elabora sus propias prendas y complementos.

    Por lo tanto, por mucho “yo” que presumas expandir con tu “outfit”, estás vistiendo algo diseñado, producido y vendido por otros.

    Recordemos, ya para terminar, de nuevo con Flügel, que nuestra ropa no es más una proyección materializada de nuestros super-egos.

    Es cierto, eres tú quien se viste cada mañana. Pero párate, mírate al espejo y pregúntate: ¿Quién me ha vestido hoy en realidad?, ¿para qué y para quién me he ataviado verdaderamente?.

    Somos lo que hacemos con las prendas que otros hacen para nosotros

    Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar

    Dr. en Filosofía y fundador de pensarlamoda.com

    Blog Ola moda

    🌊solo clica y comparte🌊
  • La moda y la sociedad abierta

    La moda y la sociedad abierta

    Tiempo de lectura: 3 min.

    ¿La moda?, no me interesa. Hay cosas más importantes en las que pensar; además, ese mundillo está lleno de frívolos, de egocéntricos. Todo son apariencias en la moda, es un universo muy superficial”.

    Es muy probable que te suenen estas palabras, las has escuchado muchas veces.

    Frente a esta visión simplista y despreciativa, el sector de la moda debe revindicar su importancia económica, pero también cultural.

    El cosmos-moda, como afirma el sociólogo francés Lipovetsky, aporta a nuestras sociedades valores tremendamente positivos y relevantes.

    La moda nos prepara para el cambio, nos abre a lo nuevo, nos ayuda a expresarnos.

    El sector de la moda debe reivindicar su importancia cultural

    Reflejamos con nuestra forma de vestir una pluralidad social que es nuestra esencia.

    La civilización occidental, como nos enseñó el filósofo austríaco Karl Popper, es diferente porque es abierta. Hemos construido, tras luchas de siglos, un entorno humando basado en la libertad, la posibilidad de crítica al poder, la democracia y la tolerancia.

    Moda y sociedad abierta, pongamos en valor este tándem virtuoso.

    Cuando se dan formas de organización colectiva cerradas, las élites y el Estado nos dicen cómo tenemos que pensar, no obligan a vestir de una determinada manera, no coartan y restringen.

    La civilización occidental nos permite ser nosotros mismo en comunidad, unirnos en la diversidad.

    La moda juega un papel importante, permitiendo y potenciando esta visión del mundo: nos permite auto-definirnos, expresarnos con mil colores y formas y reconocer en nuestras calles estilos, razas y culturas diferentes.

    En definitiva, reafirmemos con claridad el valor cultural de la moda. Solo así la sociedad comprenderá que no solo vendemos prendas, sino que también posibilitamos cada día la construcción de una sociedad más plural, libre y mejor.

    La moda permite construir una sociedad más abierta

    Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar

    Dr. en Filosofía y fundador de pensarlamoda.com

    Blog Ola moda

    🌊solo clica y comparte🌊
  • Capturando tendencias

    Capturando tendencias

    Tiempo de lectura: 2 min.

    Las tendencias, cambiantes y fulgurantes, nos dirigen a alguna parte desconocida, nos inclinan hacia el futuro.

    La moda vive del cambio, de la mutación fugaz y veloz, de la tendencia-que-lleva-a-tendencia.

    En la era de internet y del «ultra fast fashion», la sociedad se ha acelerado increíblemente y las micro-tendencias se multiplican.

    No han nacido aún y ya están pasadas de moda, «out of date«.

    ¿Cómo surge un tendencia?, ¿Dónde se crea?, ¿Quién la defiende primero?

    Los sabios ojeadores de Zara, ocultos en una concurrida avenida de Tokio, escudriñan el ahora en busca de respuestas.

    La moda vive del cambio, que es fugaz y veloz

    Determinar en qué punto crítico una ola de estilo, una propuesta concreta, puede ser aprovechada para poner en el mercado prendas que surfeen la tendencia y la acaben explotando, puede ser crucial para hacer una buena temporada primavera-verano.

    ¿Cuándo esta atracción, que está a punto de devenir “mainstream”, va a explotar?, ¿Cuándo se está desvaneciendo y hay que abandonar el barco, dejar de producir en base a este “hype” que ya se extingue?

    Colores, formas, tejidos, accesorios...todos tratan de captar el «mood», de llegar los primeros al “what’s next” más radiante.

    Esta micro-reflexión sobre las tendencias nos pone de nuevo ante una clave evidente: en la moda la gestión de los tiempos, la comprensión del “zeitgeist”, es vital.

    ¿Cómo puede la moda surfear el cambio y capturar el tiempo?

    Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar

    Dr. en Filosofía y fundador de pensarlamoda.com

    Blog Ola moda

    🌊solo clica y comparte🌊
  • Footlocker y el show de las golosinas

    Footlocker y el show de las golosinas

    Tiempo de lectura: 2 min.

    En un mundo saturado de ofertas, las marcas buscan distinguirse de las formas más originales. La imaginación ha de tomar el poder para ser capaz de hacer algo de ruido, hemos de diferenciarnos de la competencia.

    Nadie quiere que su producto sea percibido como una “commodity”; construir narrativas y eventos que aumenten el valor de la marca y asocien nuestras propuestas a una experiencia es crucial.

    Analicemos un ejemplo, una forma de conseguir crear un relato diferente.

    En el marco de la feria Scrapworld, que tuvo lugar en la madrileña IFEMA el pasado mes de abril, la multinacional especializada en deporte y moda urbana Footlocker lanzó un concepto novedoso: convirtió su espacio de venta en una tienda de chucherías.

    Al denominar “El golosín” a su stand, Footlocker cambió totalmente la percepción de su producto estrella: las zapatillas.

    Sin relato ni narrativa, cualquier producto se convierte en una «commodity»

    El calzado deportivo ha dejado en general de tener un valor de uso, de ser básicamente un zapato para hacer deporte. Hoy las “zapas” son pura moda urbana y sirven para crear infinitos universos estéticos y de pertenencia.

    Las golosinas son agradables, fáciles de tomar, dulces, divertidas, coloridas y apetecibles. Estamos ante un giro experiencial interesante e inesperado.

    Footlocker no se limitó únicamente a vender sus deportivas en un entorno diferente y estéticamente decorado como un coqueto kiosco de “chuches”.

    Ofreció a los visitantes de Scrapworld momentos y vivencias: sorteos, concursos ocurrentes, retos. Se repartieron piruletas y otras golosinas y un elenco de «influencers» amenizó todo el “show”.

    Footlocker nos ha mostrado que, ahora y siempre, “every business is show business».

    ¿Qué podemos aprender de esta puesta en escena y del cambio en la percepción del producto que genera esta innovadora narrativa?

    ¿Cómo podemos idear un giro sugestivo que convierta nuestro producto en una experiencia?

    Fuente principal: https://bit.ly/4ngkdR1

    Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar

    Dr. en Filosofía y fundador de pensarlamoda.com

    Blog Ola moda

    🌊solo clica y comparte🌊
  • La rebelión de los chándals

    La rebelión de los chándals

    Tiempo de lectura: 4 min.

    Por todas partes, en el mundo entero, observamos el triunfo de lo “casual”, de lo informal. Los viejos (¿buenos?)tiempos en los que ir elegante y bien vestido era comúnmente valorado por todos se han esfumado.

    El más grande filósofo español, José Ortega y Gasset, teorizó en su muy conocido texto titulado “La rebelión de las masas” (1929) la evolución que estaba constatando en aquella sociedad de principios del XX.

    Las revoluciones políticas del siglo XIX hicieron avanzar la democracia política y la igualdad social. Todos los hombres debían ser considerados libres y tener los mismos derechos.

    Lógicamente, estas transformaciones fueron positivas pero trajeron muchas consecuencias inesperadas, también en el cosmos de la moda.

    Con la pérdida de prestigio y poder de unas élites que se vestían para generar narrativas sociales de distinción que justificaran su posición predominante, de repente la gente se sintió más libre para vestir como quisiera.

    ¿Por qué gastar más dinero e ir incómodo si ahora mi voto valía lo mismo que el de mi jefe?

    La moda se fue adaptando y se lanzaron propuestas más pensadas para el día a día, que fueron siendo puestas en el juego social por parte de una clase media que se consolidó en Europa a partir de 1950.

    En Estados Unidos la gente ya había ido creando sus propios estilos, al margen de la antiguamente necesaria imitación de las clases altas. Se popularizaron los vaqueros, unos pantalones rudos y rebeldes, pensados en un inicio para el duro trabajo del campo.

    Estas nuevas dinámicas sociales se impusieron y se unieron a una mayor oferta en moda.

    La «rebelión de las masas» del siglo XX, trajo el auge de lo casual y lo informal

    La explosión de estilos y la rebelión del hombre común, que quería demostrar que podía ser él mismo, nos llevaron hasta el actualmente omnipresente chándal.

    Hace no tantos años, poca gente se hubiera atrevido a salir a la calle con ropa deportiva.

    Ahora el “Athleisure” es una tendencia ubicua, que nos permite vivir la vida en todo lugar y contexto con un atuendo de gym.

    Aunque evidentemente aún existe el mundo del lujo y las clases poderosas siguen tratando de diferenciarse del resto con un consumismo estridente, la sociedad ha avalado la «rebelión de los chándals«.

    La moda avanza con los tiempos y sabe ofrecer atuendos que se ajusten al espíritu de cada época. Esta capacidad flexible, esta mutabilidad esencial, es su gran fortaleza.

    No lo olvidemos.

    La moda es, básica y fundamentalmente, adaptación al cambio

    Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar

    Dr. en Filosofía y fundador de pensarlamoda.com

    Blog Ola moda

    🌊solo clica y comparte🌊
  • La moda reencantada

    La moda reencantada

    Tiempo de lectura: 2 min.

    Un día fue amaneciendo el mundo y la magia se había ido.

    ¿Cómo pudo suceder? El proceso fue descrito con notable éxito por un sociólogo clásico, Max Weber.

    Este pensador alemán, que divulgó sus ideas fundamentalmente en la segunda mitad del siglo XIX, nos explicó cómo a partir de la ilustración (que surgió en el siglo XVIII) la gente dejó de dar sentido al mundo a través de los dioses, del destino y de lo inexplicable.

    La ciencia dio el poder a lo racional y Dios murió tras escuchar el grito de Nietzche. Todo se volvió frío y la naturaleza fue comprendida a partir de leyes universales inmutables.

    No obstante, como sabemos, no es posible ni divertido reducir lo real a lo racional.

    Las ideas frías ilustradas pronto generaron un contraataque, conocido como romanticismo.

    Gracias a este movimiento, lo salvaje, lo irracional, lo pulsional, fue liberado de nuevo.

    El hombre se resistió a vivir aherrojado por el corsé de lo puramente lógico.

    Y, a partir de este impulso neo-emotivo, el mundo se reencantó y la moda volvió a cobrar sentido.

    Lo irracional es bello, la moda es puro deseo, total fantasía.

    Las ganas de vivir siempre luchan contra la muerte y nuestras prendas y accesorios impulsan nuestros sueños hacia el infinito.

    Nunca debemos olvidar que si producimos moda no estamos vendiendo ropa, estamos activando anhelos.

    Apreciemos todo lo bueno que la razón y la ciencia nos traen, pero nunca dejemos de desear intensamente. En la moda encontraremos la mejor aliada para imaginar nuestro mejor porvenir.

    Con el reencantamiento del mundo, lo mágico renació y la moda volvió al centro de la vida

    Acabas de leer una micro-cápsula de Antonio Adsuar

    Dr. en Filosofía y fundador de pensarlamoda.com

    Blog Ola moda

    🌊solo clica y comparte🌊